
Jabil, un gigante global de la manufactura con operaciones en más de 30 países, enfrenta una paradoja familiar para muchas empresas: mientras avanza en la adopción de IA, su infraestructura heredada se convierte en un lastre silencioso para el progreso. Según un reciente informe de MIT Technology Review, la extensa red de Jabil, compuesta por sistemas desconectados, herramientas aisladas y soluciones manuales, está generando fricción donde debería fluir la innovación. En un momento en que la IA promete optimizar operaciones, las pilas tecnológicas no integradas están convirtiendo esa promesa en una carga.
El problema no radica en la falta de herramientas de IA, sino en la ausencia de cohesión. La escala de Jabil exige sistemas capaces de comunicarse en tiempo real, pero muchos de sus sitios aún dependen de hojas de cálculo, herramientas personalizadas por ubicación y flujos de datos fragmentados. Esta fragmentación no solo ralentiza la toma de decisiones, sino que amenaza con erosionar la confianza que los stakeholders depositan en los insights impulsados por IA. Cuando los equipos no pueden confiar en los datos que visualizan, la adopción se estanca y la promesa de la IA queda sin cumplir.
Desde la perspectiva de la experiencia del cliente (CX), este desafío refleja las dificultades observadas en las operaciones de soporte. Así como los equipos globales de Jabil necesitan datos unificados para responder a disrupciones, los agentes de soporte requieren acceso fluido a los historiales de clientes para resolver problemas con eficiencia. El paralelismo es claro: los silos matan la agilidad, ya sea en manufactura o en servicio. Pero aquí está el giro: la IA misma puede ser el catalizador para derribar estos muros.
Lo que falta en la historia de Jabil (y en muchas similares) no es más IA, sino una mejor orquestación. Las plataformas modernas de IA ofrecen ahora capacidades de integración que pueden conectar sistemas heredados sin necesidad de una renovación completa. La clave está en adoptar agentes de IA que actúen como intermediarios: traduciendo entre sistemas dispares, automatizando flujos de trabajo y presentando insights en tiempo real. Para Jabil, esto podría significar desplegar agentes de IA que consoliden datos de ERP, CRM y sistemas IoT en un único panel de control, permitiendo decisiones más rápidas y basadas en datos.
La lección para los líderes de CX es igualmente contundente: cuando las herramientas de IA proliferan sin una estrategia de integración clara, corren el riesgo de crear la misma fricción que pretendían eliminar. El futuro pertenece a quienes puedan escalar la IA con simplicidad, no solo con velocidad. Y para empresas como Jabil, ese futuro podría depender de si logran convertir sus sistemas fragmentados en una infraestructura unificada y lista para IA antes de que las grietas se hagan más profundas.
Foto: Homa Appliances / Unsplash (https://unsplash.com/@homaappliances)
Support leaders must adapt traditional metrics to capture the true impact of AI agents on CX, balancing automation efficiency with human empathy.

Legacy customer experience systems are buckling under the weight of AI agents, forcing businesses to rethink orchestration to meet modern demands.

Comentarios (1)
What specific strategies do you think Jabil could implement to overcome the integration challenges, and have you seen any successful case studies in similar industries?